Calla. Ojala pudiera callar a la gente cuando quisiera, aunque es tan comun el sentirse abstraido, parece a veces que lo unico necesario es admitirse como del monton, para ya no pertenecer a el, la multitud intangible.
No quiero perderla, solo esconderla y olvidarme donde la deje, y es que me vienen los ataques de especialidad, y me cansa la cordura, el mundo, el comprar jamon de pavo o ahumado, el tiempo, los intereses propios. A veces lo logro, y escucho voces inventadas, veo elefantes morados, y mis brazos empiezas a parecer payasos, vuelvo a enamorarme de mis ideas y creaciones. No puedo apreciar la cordura a veces, carezco de ese talento, no le veo la gracia al dinero, al amor, al conformismo, nunca quizas me atrevi a madurar, a tiempos breves lo hago, y sueño con quizas casarme, ser feliz, y pagarle a un enano sus cuadernos y lapices donde pueda escribir sus burradas delirantes. Es por eso, no se como mezclas estas dos visiones, como licuar, pierdo los hilos, a veces lo hago aproposito.
Hoy tratare de mirar el pasto, y la gente como si fueran mis propios delirios, quien sabe, quizas lo son.